Este año, con la participación activa de más de 50 Centros Tecnológicos, la cita promete ser un hito para empresas, tecnólogos, científicas y expertos y demás agentes del ecosistema innovador que buscan transformar ideas en soluciones aplicadas.
meetechSpain 2025 pone atención especial en sectores que España considera fundamentales para su competitividad económica: seguridad y defensa, alimentación, salud e industria digital, entre otros ámbitos tecnológicos vinculados al sistema nacional de innovación y claves para el desarrollo empresarial.
Innovación tangible
El programa ofrece diferentes experiencias que aglutinan las principales actividades, desarrollos y propuestas de unos de los actores clave del ecosistema de innovación: los Centros Tecnológicos españoles.
En este sentido, en la Zona Tech&Touch se exhibirán prototipos, demostradores y soluciones aplicadas desarrolladas por Centros Tecnológicos, para que las empresas asistentes puedan “ver, tocar y comprobar” cómo las tendencias tecnológicas se materializan en productos y servicios con relevancia práctica.

Por otro lado, el Challenge tecnológico planteado por una gran empresa española será el eje de esta competición entre tecnólogos, científicas y expertos: cien participantes trabajarán en equipos para proponer soluciones innovadoras.
En el Foro principal tendrán lugar las mesas redondas y debates con expertos que abordarán las tendencias tecnológicas emergentes, oportunidades de inversión y mecanismos de transferencia de conocimiento hacia el sector productivo.
Asimismo, en el Club de Innovación se impartirán talleres exclusivos donde un grupo seleccionado de participantes se sumergirá en los desafíos clave que están moldeando la economía del futuro, aportando ideas desde diferentes ámbitos. Al finalizar de cada sesión, los participantes dispondrán de un Córner de Networking donde podrán profundizar en las conclusiones obtenidas.
En meetechSpain 2025 se enfatiza en la innovación tangible: no sólo se habla de tecnología, sino que se presentan aplicaciones reales que ya están o pueden entrar en el mercado.
Al mismo tiempo, se favorece la conexión directa entre Centros Tecnológicos, empresas, inversores y agentes del I+D+I.
Y, por ende, se facilita la generación de colaboraciones estratégicas que potencien la competitividad del país, transformando los resultados de investigación en soluciones aplicadas.